Aseguran que por la crisis económica aumenta la deserción escolar y educativa en niños y jóvenes

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La crisis económica, producto de la política de ajuste y recorte que aplica el gobierno nacional, afecta de forma considerable a la educación en su conjunto y la etapa de formación primaria y secundaria comenzó a padecer los efectos del modelo económico.

 

“Derecho y sociedad” dialogó con la jueza de la Sala Tercera de la Cámara Civil y Comercial del Departamento Judicial de San Martín y docente de Derecho de Familia de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), Mariana Kaul, sobre el modo en que impacta la situación crítica en el acceso a la educación y también en la economía familiar.

 

“Se ve una fuerte deserción de niños y jóvenes en la educación porque las familias no cuentan con suficientes recursos», remarcó y sostuvo que en la actualidad “las familias más vulnerables necesitan dedicar mucho más tiempo de sus vidas para conseguir lo mismo que conseguían antes».

 

Además, desde su rol en el tribunal de Familia, indicó que se registra un aumento en la demanda que efectúan jóvenes a sus progenitores, a los fines de sostener la cuota por alimentos. “Ahora vemos un incremento muy importante de los pedidos de cuotas alimentarias de jóvenes entre los 21 y 25 años a sus padres porque no pueden terminar las carreras en el tiempo adecuado», indicó, en referencia a lo que consagra el Código Civil y Comercial de la Nación (CCyCN) en cuanto que un hijo que sostiene la regularidad en su formación, puede recibir prestación alimentaria hasta los 25 años de edad.

 

Ahora bien, la problemática que se suscita es que el escenario crítico en materia socioeconómica demanda al estudiante postergar sus compromisos académicos para realizar tareas a cambio de muy baja remuneración, que le permitan contar con un ingreso necesario para paliar dificultades económicas extremas. 

 

«La legislación y la jurisprudencia suponen que para conceder esas cuotas hay que tener una cierta regularidad», reflejó la magistrada y sumó que “en lo muy cotidiano de las familias, se ve una deserción de niños y jóvenes en la educación porque los padres no cuentan con suficientes recursos».

 

El Centro de Investigación y Acción Social y la asociación Fundar publicó hace pocas semanas un informe que indica que “el 42% de los jóvenes encuestados de entre 19 y 24 años abandonó la escuela” y que “el 79% comenzó a trabajar antes de los 18 años” mientras que el “36% lo hizo antes de los 16 años”.