Un informe destaca que el índice de pobreza del INDEC no refleja una mejora en las condiciones de vida

El último dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) señala que la pobreza en Argentina descendió del 50% en 2024 a niveles cercanos al 30% en el primer semestre de 2025. “Modo Universitario” consultó al investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Iván Albina, quien puso en duda la magnitud de la baja de la pobreza registrada por el organismo público y propuso nuevas metodologías vinculadas al sistema de medición.

 

Al respecto, destacó la necesidad de actualizar los parámetros de medición ya que “el INDEC sigue usando los datos de 2004 cuando, en realidad, ya están disponibles los de 2017 y 2018” y remarcó que “esto distorsiona la medición del nivel de pobreza” por lo que se podría ver afectada la representatividad de los gastos actuales de las familias.

 

Albina analizó cómo la recolección de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) cambia ante un contexto inflacionario y postuló que “la encuesta, por lo general, no reporta ingresos que correspondan al mes corriente, sino al mes previo”.

 

“Los ingresos estarían atrasados y, en períodos de alta inflación, ese desfase puede generar grandes distorsiones. Este efecto hace que la pobreza parezca bajar con mayor intensidad de la real”, indicó.

 

Asimismo, el investigador mencionó los factores que alteran las estadísticas oficiales y explicó que “las personas tienden a declarar un porcentaje menor del que realmente ganan y eso, de alguna manera, ya está calculando la pobreza en un nivel mayor al que debería ser”.

 

Como dato relevante, el informe de la UNLP estima que el resultado más contundente aparece al combinar todas las correcciones metodológicas propuestas. Mientras que las cifras oficiales muestran una caída de la pobreza superior a los 10 puntos porcentuales entre 2023 y 2025, el estudio concluye que “la reducción efectiva habría sido de apenas 1,7 puntos” durante ese mismo período analizado.

 

La producción investigativa de la Universidad destacó que parte de la caída en la pobreza puede explicarse por la forma de medir, más que por mejoras reales en las condiciones de vida. Esto es especialmente relevante en un país con inflación en ascenso, donde pequeñas diferencias técnicas pueden tener grandes impactos en los indicadores sociales.